Reconectar

Mi voz interior - Inspirulina.com

Los terapeutas, en nuestro trabajo, estamos entrenados y habituados a escuchar a la persona que viene a terapia. Lo hacemos con atención, con apertura, con escucha activa y respetuosa. Cada encuentro con el dolor, el desconcierto o la angustia del paciente supone estar abierto a cualquier experiencia que se presente, interna o externa, con actitud de curiosidad para poder iniciar un camino de exploración que permita el acogimiento desde la observación, desde la calma, para de esta manera poder ofrecer una acompañamiento adecuado a la persona que acude a terapia.

Ante esta reflexión respecto a la relación terapéutica con el otro, me conecta con la relación que establecemos con nosotros mismos, con nuestro dolor y con nuestro sufrimiento. Somos capaces de establecer esta apertura, este respeto y este acogimiento a la parte de nuestro interior que se equivoca, que sufre? Somos capaces de acompañarla igual? Podemos ser, ante todo, afectuosos con nosotros mismos, con nuestros errores, con nuestra angustia, con nuestro pasado…?

Quizás en algún momento podemos conectar con alguna situación que hayamos acompañado, consolado, escuchado a otro (un amigo, familia, un hijo, compañero, un animal..) y trasladar esta disponibilidad y apertura hacia nosotros mismos.

Poseemos un acompañante interno comprensivo,  afectuoso, sabio, simplemente dejamos de oírle en algún momento…